
Hace once dias mi mundo se paró. El destino tiró del freno de mano sin previo aviso y dejo mi vida echa añicos. Mi vida, la de mis hermanas, la de las niñas, la de mis seres queridos y sobretodo la de mi padre.
Hasta ese momento solo pensaba en un futuro, cercano o lejano, pero siempre feliz. No habia nada que pronosticase que mis idealizados años venideros en familia pudieran truncarse.
El destino se encargo de echar por tierra de un plumazo todos mis sueños. Ese destino que todos tenemos escrito y sellado desde que nacemos. Ese que muchos dicen que podemos cambiar, pero que en realidad solo nos deja añadirle matices que adornen o ensucien nuestra vida. El mismo destino que aún con esos pequeñas variaciones mantiene firme su punto de partida y por desgracia su punto final.
Nunca valoré tanto como ahora los pequeños instantes. Antes los valoraba mucho, pero ahora los valoro , si cabe, el doble. Nunca sabes cuando podrá ser la última vez que hables con alguien, la última caricia dada o recibida, el último beso, el último adios...
Para mí, ese último beso, me supo a poco, esa última mirada a mi ser querido paso por una simple despedida como cualquier otra salida vacacional. Pero no fué así. Y ahora queda ese pesar, de haber podido dar un abrazo más fuerte, de haber dejado en el tintero tantos "te quiero" por decir...
Sé que lo sabia, que la queriamos , que la necesitabamos. Pero quizas esto último, prevalecia más que lo primero y a veces no le demostré mi cariño lo suficiente. Pero sé que lo sabia...
Se que nos queria con todo el alma, que hubiera echo por nosotros lo imposible, que siempre estaba cuando la necesitabamos, para lo bueno, para lo malo, para escuchar mis minucias diarias, los cotiellos de la televisión, para escuchar nuestras penas, y celebrar con nosotros nuestras alegrias...
Con ella se marcho parte de nuestro alma, con su risa se fue parte de nuestra alegria, con su bondad nos dio el mejor de los ejemplos y esperamos estar casi a su altura, igual, sé que seria imposible.
Sé que está en el cielo, porque ya lo tenia ganado desde hace mucho tiempo, pero este donde este, espero que se sienta orgullosa de nosotros, y que nos cuide y nos proteja como ella creia que se podia hacer. Se que nos ayudará a seguir para delante, con la frente alta y afrontando lo que venga con valentía, tal como ella siempre dijo que se tenia que hacer.
Sólo puedo decir a todos aquellos que aún pueden mimar a su madre, que lo hagan, que no escatimen en halagos, besos, abrazos, porque el destino a veces se guarda un as en la manga y en mitad de la partida le da por hacer trampas llevandose una vida por delante.
La vida de alguien al que todavía le quedaban muchas cosas por hacer, por disfrutar, por conocer, por enseñarme...
Tan solo me queda recordar una frase que hace poco puse por aquí: "Todos somos angeles de un solo ala, que necesitamos abrazarnos a alguien para poder volar"
Mamá...
tú irias cargada de alas en ese otro lado, porque nadie como tú, supo dar consuelo y escuchar a todo aquel que se te acercó. Inundabas de alegría y vitalidad cada lugar con tu presencia y tú recuerdo para todos nosotros siempre será ese.Te queremos... te quiero