sábado, 20 de septiembre de 2014

LOS PADRES QUE ELUDEN SUS DEBERES


Ningún niño viene con una etiqueta con instrucciones. Ningún padre sabe cambiar un pañal el día que nace su primer hijo, tampoco sabe bañarle, alimentarle, vestirle,  pero más pronto o más tarde le cogerá el ritmo al pequeño y se las aparañará a las mil maravillas. Ningún padre sabe como lidiar con su niño por primera vez, pero con un poco de cabeza y una serie de premisas básicas, todos podemos educar medianamente bien.
Pero mientras lo de alimentar y cuidar a los niños es algo que ningún padre normal suele desatender, lo de educarle suele ser, para desgracia del resto de la sociedad, algo que a veces queda en  un segundo plano muy lejano.


Acabo de leer un artículo sobre educación y límites con el que estoy totalmente de acuerdo. Muchos padres prefieren no discutir o reprender a sus hijos porque es una postura mucho más cómoda que la de ser la/el mal@ de la película.  Que les interesa para su comodidad, ser colegas en vez de padres y que no toleran que nadie reconduzca a su vástago por el buen camino. 

Recuerdo un día que llevaba a mi hija mayor al cole, iba a preescolar, la reprendí por hacer un feo a otro niñ@ y una abuela me llamo la atención a mí, diciendo que era muy temprano para andar ya riñendo. Le contesté que para  educar no había horas y me miró como si le estuviera hablando en chino. 

Lo reconozco, me ponen mala las madres que en el parque, ante algún mal acto de sus hijos, se dedican a llamar por el nombre al susodicho con desgana. Pueden llamarle una, dos, tres o infinidad de veces sin alterarse ni alzar la voz, hasta que el niñ@ deja de portarse mal por iniciativa propia y no porque la "advertencia" de la madre le haya servido para nada. 
Por un lado las admiro por ese control y tranquilidad que tienen. Pero por otro, me siento orgullosa de no ser como ellas, porque generalmente sus hijos suelen ser los más maleducados del parque.

Otro caso que no soporto es aquel en que la persona encargada de un niñ@ no se cree capacitado, o prefiere eludir la responsabilidad, de reprender a su peque. Un claro ejemplo: un niño se porta mal en una cafetería o tienda y el adulto que le acompaña en vez de llamarle la atención, le dice en alto: Nene no toques eso, que te va a reñir ese señor/a, mientras señala al encargado o al camarero de turno. Uf!!!!!! Menos mal que no me señalan a mí porque les iba a contar cuatro cosas, jajaja  
Hay una segunda versión de este tipo, aquel en el que el/la cuidadora en vez de reconducir una mala acción le dice al niñ@: Ya verás cuando se lo diga a tu madre/padre...  ¡Que manía leche!, se debe reñir en el momento (sobretodo si el niño es pequeño). Y si se está capacitado para cuidar, también se debe estar capacitado y autorizado para reñir. Y digo lo de autorizado, porque muchas veces son los propios padres los que les imponen ciertos límites a los abuelos, por ejemplo diciendo, si se portan mal me lo dices a mí, desautorizando así el que puedan intervenir en la educación del niñ@.

También están los padres que no riñen, pero que encima justifican a sus hijos con frases de: "pega porque se pone nervioso", "se porta así (de mal) porque no le gusta que le lleven la contraria",  "no deja bajar porque él llego primero" (y le apetece estar sentado toda la tarde en la parte de arriba, jorobando al personal e inutilizando el tobogán) Podría poner tantas excusas que he escuchado, que muchas os parecerían una exageración, pero creo que ya os podéis hacer una idea de la clase de padres a los que me refiero.

Y el caso que más de quicio me saca, es aquel en el que dado el pasotismo total del padre, madre o similar, de un niño que esta tocando las narices a otro, alguien le llama la atención al chiquillo y como por arte de magia suele aparecer el padre o madre, súper alterado, esgrimiendo que nadie tiene derecho para reñir a su hijo, que para eso ya este el/ella y encima que cuando le dices que su hijo acaba de pegar o que lleva molestando al tuyo toda la tarde, todavía tienen el morro de decir que lo que tenias que haber echo era decírselo a el/ella. 

Entonces es cuando soy yo la que pongo cara de no entender chino, porque me parece increíble que esa persona me este diciendo, que en vez de vigilar ella a su hijo, los demás tengamos que aguantarle y ante su mala conducta, perder nuestro tiempo buscándola a ella, para que luego ella le riña. Aunque si lo hago lo más probable es que me monte a mí otro pollo distinto, esta vez por molestarle con menudencias o peor, que me termine diciendo lo que me dijo a mi, una vez una madre a la que avisé de que su hijo estaba tirando piedras del tamaño de su puño al aire, por encima de su cabeza y de las de otros niños: Y que quieres que haga? no voy a estar todo el día riñéndole...  
Sobra decir que nunca más volví a decirle nada sobre su hijo. Pero cosas de la vida, meses más tarde, fue ella la que se me quejaba y no entendía a quién había salido el niño para ser tan malo. Me mordí la lengua para no decirle que su hijo no era malo, simplemente se comportaba mal, porque ella no sabía educarle y había tomado,  como bien dice el artículo, el camino fácil.  

Lo malo es que cuando todos estos padres no se dan cuenta de su error, hasta que recogen lo que han sembrado...

miércoles, 4 de junio de 2014

AUXILIARES CON AIRES DE GRANDEZA Y OTRAS HISTORIAS DE LA SANIDAD PÚBLICA ESPAÑOLA

Me duele un pie, el talón de mi pie izquierdo. Así que con el volante para dos radiografías que me dio mi médico de cabecera para verificar si tengo un espolón, me dirigí al servicio de rayos del centro de salud de la Puerta de la Villa.
Tengo que confesar que iba preparada para lo que podía pasar, porque hace dos años me sucedió algo parecido y por ello, tardaron en diagnosticarme una rotura más de 4 meses. Y como no...pasó.


Los antecedentes:  
Mayo del 2012, tengo un dolor en el empeine del pie derecho y después de tratarme por prescripción médica y sin resultados una tendinitis, vuelvo al médico. Me manda radiografías de frente y de perfil, así que voy a rayos a que me las hagan. Me sorprende que solo me hagan una placa, pero no digo nada. Cuando vuelvo a por el resultado, tanto el médico, como el fisio, como un osteópata conocido, me dicen que falta la placa de perfil y que sin ella no pueden diagnosticarme bien. Me derivan a trauma. Ya estamos en junio y el trauma sin tan siquiera mirarme el pie, me dice que le falta una placa de perfil de mi pie, así que baje a hacerla a la planta de abajo y pida nueva cita en el mostrador.
Me hago la placa y esta vez, le comento a la técnico que la otra vez se olvidaron de hacerme la de perfil,  a lo que me contesta que ellos no se olvidan de nada. La miro con cara de "y que vas a saber tú si se olvidaron o no, si no estabas" y antes de poder darle réplica me comenta que por protocolo, cuando las placas las solicita el médico de cabecera solo hacen una para no radiarnos sin motivo. Como os podéis imaginar no daba crédito a lo que estaba oyendo y no supe ni que contestarle. Voy al mostrador de citas y sorpresa, la cita que me dan es para septiembre.
Sigo todo el verano con dolores en el pie y cuando vuelvo al traumatólogo (ya era otro) me dice que lo que se ve en la placa es una rotura por estrés, ya soldada, de un metatarso. Me da tratamiento para el dolor y me dice que le de tiempo, porque es una lesión latosa.
El dolor no se iba después de un mes, así que volví al trauma (esta vez era una chica joven) y al explicarle que cada vez que posaba el pie era como un dolor punzante, como de corriente, me dice que en la placa se ve que soldó demasiado engrosado (por no inmovilizarlo) y que me debe de estar tocando un nervio así que me da un volante para una resonancia magnética. 
Por fin, después de 2 placas, una resonancia y casi un año después de mi primera consulta, me aconsejan unas plantillas de descarga (de por vida y que pago de mi bolsillo) para aliviar la zona y que el nervio pillado no me duela. Todo, por no hacerme una placa a tiempo.

Volviendo al día de ayer.
Como ya he dicho, iba dispuesta a poner una queja en cuanto no me quisieran hacer las dos placas, así que cuando el técnico hace mi primera radiografía y me dice que ya me puedo ir, le comento que en el volante ponía que eran dos. Y me contesta el mismo cuento que la otra vez: Por protocolo solo se hace una placa, salvo en casos de accidente o golpe. Me vuelvo por donde vine y bajo al mostrador principal para poner una queja. 
Allí, tras el mostrador, están  la administrativa (seguro que se queda solo en auxiliar) de turno, una compañera cambiada y lista para irse y una guardia de seguridad.
Cuando me toca el turno, le digo que quiero poner una queja y la rubia oxigenada que me atiende, me pregunta a quién quiero ponerle la queja. Le explico que venía con un volante para dos placas y que solo me han hecho una, así que quiero quejarme y me dice que si es de rayos, vaya al mostrador de rayos y ponga allí la queja. Subo al dichoso mostrador, le vuelvo a soltar el rollo a la mujer que estaba allí y me dice que ella no tiene donde poner quejas, que para eso me tengo que ir hasta el Hospital de Cabueñes. Son cerca de las 4 de la tarde.

Vuelvo a la planta baja y le digo a la rubia que la de arriba me dice que allí no se ponen quejas y que me deriva a Atención al Paciente a Cabueñes. Me mira con superioridad y con cara de "y a mí que me cuentas".
Salgo indignada y llamo a Remi para decirle que voy a coger el bus para ir hasta Cabueñes. Ella me dice que espere, que llama a ella a Cabueñes y que me vuelve a llamar con lo que le digan.
Pues bien, resulta que Atención al Paciente no funciona por la tarde, pero el hombre que la atiende por teléfono perplejo ante el caso, le dice que en el centro de salud tienen hojas de reclamaciones y se puede poner una primera queja.
De nuevo vuelvo al dichoso mostrador. Esta vez la rubia esta sola ante el peligro y le cuento que he llamado a Cabueñes y que me han dicho que existen hojas de reclamaciones y que quiero poner mi queja. La mujer se pone a decirme que allí no hay hojas de reclamaciones y que solo tienen un libro (de reclamaciones), pero que no puedo llevármelo sino que tengo que escribirla allí. Después de su vacile y ya echando chispas, le contesto que en ningún momento, ni ahora ni antes, le he dicho que quisiera escribir la queja en casa, que tengo mostrador de sobra para hacerlo allí mismo. Y que sepa, que ahora no voy a poner solo la queja a rayos, sino también a ella por no atenderme como es debido y negarme el derecho a poner la queja la primera vez. 
La rubia, empezó a subir el tono y a gritarme dándome explicaciones que no venían a cuento. A todo esto, en la barandilla de la planta de arriba empezaban a arremolinarse pacientes para ver el espectáculo que estaba dando la auxiliar. Como seguía chillándome, le dije ya de mal modo, que no me contase su vida que no me interesaba. Ante eso, de momento se calló, pero cuando vio que la guardia de seguridad volvía a estar tras ella (vino por sus voces), empezó de nuevo a la carga. Y le recordé que antes no me había dejado poner una queja y que ahora iba a poner dos. A lo que ella empezó a gritar: "¿Me estas amenazando??? ¿Me estas amenazando????" Le contesté que advertirla de que le iba a poner una queja no era ninguna amenaza y elevando la voz le dije que ME DEJARA ESCRIBIR EN PAZ. Creo que quería provocarme para darle pie a la guardia de seguridad a intervenir, pero al ver mi reacción la guardia se quedó observándome un rato y luego se retiró unos metros.
Cuando terminé con mi primera queja, pase tres hojas y seguí con la segunda. Mientras escribía, la rubia, con voz de pocos amigos, le dice a la guardia: "Mira el cachondeo que se traen los de arriba" (la gente que atrajo ella con sus gritos) Pero la guardia por supuesto, no hizo nada.
Leo que necesito el DNI para poder presentar la queja, así que cuando terminé de escribir, me pongo delante de la rubia y posando el libro delante de ella, le dije: "Toma (me faltó el "bonita"),  mi DNI". Me lo cogió, comparó los datos con los de la queja, selló mi copia de la reclamación y me la dio. Le recuerdo que son DOS quejas, a lo que de mala gana pasa 3 hojas más, vuelve a sellarme la mía y me la da. 
Me despido y me voy hacia la salida.
Marcho con mal cuerpo, pero con una sensación de triunfo (por usar mi derecho al pataleo) y con ganas de elevar la vista hacia la barandilla superior, hacer una reverencia y pedir un aplauso, XD

Ahora me pregunto, ¿me tocan siempre a mí las auxiliares bordes o es que la gran mayoría lo son? 
Se deben de creer que por estar tras el mostrador son más que los pacientes que nos ponemos del otro lado. Creo que es algo digno de estudio ;)

domingo, 25 de mayo de 2014

MAL QUE ME PESE, NO ENTIENDO A ESTA JUVENTUD

Con una hija adolescente en casa y tengo que reconocer que no entiendo a algunos jóvenes. 
Mi desconocimiento empieza con el hecho de que para divertirse tengan que beber. No toman algo mientras charlan en un bar, no, simplemente se sientan y tragan sin ton ni son, la mezcla o bebida de turno. 
Luego está la diversión que ya se escapa totalmente a mi entendimiento, y es esa en la que para pasarlo bien, tienen que meterse con alguien, insultar, increpar, amenazar, abusar e incluso pegar a otra persona. Para que todas estas cosas ocurran no hace falta incitarles. La forma de vestir, de ser, de caminar e incluso de mirarles, basta para darles pie a que nos falten el respeto o nos asalten con cualquier otra cosa de las que he enumerado antes. 

Como los animales, cuando van en grupo se crecen y se creen más fuertes, por lo que cruzarte o coincidir con un grupo de est@s descerebrado@s a veces, segun para quién,  puede resultar peligroso.

Y justo ayer, eso es lo que les pasó a mi hija y a cuatro de sus amigas. Bajaban de un parque, de jugar en los columpios, hacia casa de una de ellas (que las había invitado a pasar la tarde para celebrar su cumple)  y casi justo cuando llegaban, pasaron al lado de cuatro retrasadas de entre 16-18 años, que estaban haciendo botellón. 
A plena luz del día, las increparon, les pidieron dinero (que no les dieron porque no llevaban nada), rodearon a una de las amigas de mi hija y la "invitaron" a beber. Cuando ella les comentó que solo tenía 12 años y que no quería beber, la sujetaron entre todas y le metieron la botella en la boca, llenándosela de vodka. La pobre lo pasó fatal, aunque fue una pena que no les escupiera o les vomitara en la cara. 
Tenían tal susto en el cuerpo, que la cumpleañera se puso a llorar pidiéndoles que las dejaran marchar, que las iban a reñir por llegar tarde. Al final las dejaron marchar y ellas echaron a correr los metros que las separaban del portal. Las cuatro impresentables corrían detrás de ellas, así que mientras la niña buscaba las llaves de casa, mi hija picaba como una loca en el timbre, lo que alertó a la hermana de la niña que se imagino que algo pasaba y bajó corriendo. Ya no las pilló. El padre y el hermano de la niña salieron a buscar por los alrededores, pero tampoco dieron con ellas. 

No os podéis imaginar el miedo que pasaron. A mi hija tuvieron que darle hasta una infusión para que se calmara y aunque a mí me lo contó nada más verme, ahora no quiere ni contarlo, ni oírlo contar. 

Y en mi recién descubierto desconocimiento juvenil, me pregunto:
¿No debería darles vergüenza meterse con niñas de 12 y 13 años , que ni siquiera las miraron cuando vieron que estaban bebiendo?. 
¿Que diversión pueden ver en atemorizar a 5 niñas que simplemente bajaban del parque? No es indignante que las increpen y abusen de su fuerza y del temor que suscitan? 
¿No es para cogerlas por los pelos y arrastrarlas????? Eso es lo que más me apetecía ayer, mientras Ali me lo contaba.

Hoy con más calma, sigo teniendo el mismo sentimiento...

sábado, 22 de diciembre de 2012

GRACIAS Y MÁS GRACIAS

Como ya viene siendo tradición, este año he vuelto a participar en el Amigo Invisible de Esther y su mundo. Por segundo vez, mi AI venía de Irlanda, de la mano de Ruth y volvió a sorprenderme con un regalazo.

La libreta ya la he estrenado con la receta de colines de pan con pipa y al libro ya le hemos dado un buen repaso mis peques y yo :)




El contenido de la caja se ha repartido sin problemas: Laura se quedó la hadita y Ali el colgante. El resto de cosas a medias.
Y cada una de las niñas "riesgo" (las mías y mis sobris) se ha quedado uno de estos pack para el pelo, que ya han lucido con estilo. 
A los dos días de recibir mi AI, me sorprendió el cartero con otro paquete. Contenía dos ejemplares de "Los secretos de Esther" de Ruth Bernárdez. 

Que esta última, tuviera el detallazo de regalarnos dos copias dedicadas a Remi y a mí, nos ha hecho sentirnos especiales y felices como perdices  Aprovecho también para agradecerle a Ilenka el que nos hiciera llegar el paquete ;)
Por último, contar que he participado en mi primer swap. Gracias a la organización de Ana, hicimos un naviswap entre el grupo de tejedoras de Asturknit que funcionó genial. Y que nos tuvo entretenidas este último mes, preparando el regalo para nuestra regalada e ilusionadas por saber quién y qué nos iban a regalar a nosotras. Ayer por fín, en la quedada habitual, nos intercambiamos los regalos y me quedó claro, que en el grupo hay mucho nivel XD

Regresé feliz a casa con mi regalo. Gracias a Misperendengues por el tiempo que invirtió en hacerme el monedero, el copo de nieve y el riquísimo bizcocho, y por supuesto por los detalles que escogió para mí :)


Al bizcocho ya le encontramos la sorpresa: lleva pepitas de chocolate. Y mi hija pequeña ya ha dado buena cuenta de él. El monedero me lo he agenciado antes de que se me adelantase Ali :) El corazón y el copo ya adornan nuestra casa y el muñequito de nieve a encontrado hueco en un estante del aparador, donde se quedará pasadas las fiestas, porque da pena lucirlo solo en navidad :)

Muchísimas gracias por vuestros regalos chicas. Entre las dos habeis llenado de ilusión estos días previos a la navidad :)
¡GRACIAS!

martes, 27 de marzo de 2012

RINDETE A LA TENTACIÓN Y TÉJEME

Las labores son algo que me acompañan casi casi desde que nací. De mi madre aprendí todo lo que se de ganchillo y heredé mi afición por él. Mi abuela me enseñó a coger los puntos en una aguja y a tejer del derecho y del revés.

Siempre me pareció mucho más fácil seguir las instrucciones de algo hecho a ganchillo y no suelo tener problema en descifrar cualquier esquema. Pero las dos agujas las tenía un poco atravesadas (y no a la altura del pescuezo presisamente, jejeje). Intertar tejer algo de esta forma me suponía un dolor de espalda. Parte por ser incapaz de apoyarme en cualquier respaldo mientras usaba las agujas (soy un pelín ortopédica, lo sé) y parte por lo tensa que me ponía cuando tejía.


Hace unos meses (creo que 5) fuimos al I Encuentro de Tejedoras del Norte y se necesitaban unas agujas circulares de bambú. El mismo día del encuentro se las compré a Ana (organizadora del encuentro y dueña de la tienda on line Tejeme) y ¡que descubrimiento! Por fín puedo apoyar la espalda, XD


Con ellas ya he realizado algunos proyectos: bufandas normales, bufandas mágicas y un bolso que posteriormente fieltré. La verdad que jamás pensé que me iba a aficionar tanto a las dos agujas.
En ese mismo encuentro, compré un ovillo de la Lace Ball Durch die Blumen con la que estoy haciendo un chal. Fue un proyecto que ví en la web de la organizadora y del que me quedé prendada. Es este. No encontraba el momento de ponerme con él, pero por fin ya lo he empezado y no creo que tarde mucho en estrenarlo. Menuda diferencia es esto de tejer con una lana de calidad.
Reconozco que pierdo el gusto por cualquiera de las lanas que venden en Tejeme, aunque tengo especial debilidad por estas:




La primera es la Orquidea Tigre, lana de fabricación propia de Tejeme. La siguiente es la Malabrigo Silky Merino Archangel y la última es la Admiral Bambus Seide Edition Tausendschön der Sonne entgegen.
Son todas preciosas, ¿verdad que es difícil decidirse por una sola?.


Desde el blog de Tejeme me han tentado con unos preciosos calcetines. Y no es que además de lanas y agujas vendan calcetines, sino que han convocado un concurso primaveral donde el premio consiste en todo lo necesario para realizar un par de calcetines: una ovillo de Schoppel Wolle a elegir, unas agujas circulares fijas de 30 cm de Addi, un patrón sorpresa de calcetines y una bolsa para guardar el proyecto.


Los que bien me conoceis, sabreis que no he podido resistirme a la tentación y tenga suerte o no, ya me veo haciendo calceta para toda la familia :)

MI VITRINA