MI VITRINA

viernes 27 de noviembre de 2009

TOMA, TOMA Y TOMA

La suerte sonrie, pero el esfuerzo se recompensa...


2005

"I concurso de postales navideñas del colegio" Primer premio en categoria 1º, 2º y 3º de educación infantil, Alicia

2006

"II concurso de postales navideñas del colegio" Primer premio en categoria 1º, 2º y 3º de educación infantil, Alicia


2007

"III concurso de postales navideñas del colegio" Primer premio categoria 1º, 2º y 3º de educación primaria, Alicia


2008

"IV concurso de postales navideñas del colegio" Accésit categoria 1º, 2º y 3º de educación primaria, Alicia


2009

"V curso de postales navideñas del colegio" Primer premio categoria 1º, 2º y 3º de educación primaria, Alicia


Este año se podian presentar hasta tres postales, así que Ali presento también esta:

Laurita también se esforzó mucho y aunque no resultase ganadora en su categoria, para mí es toda un artista. No me digais que su pastor-troglodita no esta genial :)


martes 24 de noviembre de 2009

DE SUERTE CONTENTOS, UNO DE CIENTOS

Hace unos dias Richard, un amigo bloguero, me invitó a formar parte de un grupo en el facebook. Decliné la invitación porque no me identificaba en nada con la finalidad del grupo. No cumplía el principal requisito, así que por coherencia, no pude unirme a la causa. Era el grupo: NUNCA ME TOCA NADA EN LOS CONCURSOS. Los que me conoceis, por poquito que sea, sabeis que tengo bastante suerte en el juego, y no me refiero a que una vaya al bingo (como la tía Lali que tanto nombra Marti) sino que es raro el concurso al que me apunte en el que no me lleve algo. No quiero decir que me toque todo todo, sino que más del 50% de las veces, me suelo llevar algo :)

Si hablo de premio en metálico en los que deba hacer primero una apuesta monetaria (lease loteria, primitivas y demás quinielas) debo decir que el porcentaje cambia mucho y pa peor, aunque tengo que decir que hace 7 años me tocó una primitiva de 5 aciertos el mismo día que mi hija hacia un año. No me sacó de pobre, pero no veais lo bien que le vino ese peñizquito a mi cuenta corriente...

En mi favor, tengo que decir que me apunto a un bombardeo, así que está claro que tengo más posibilidades que me toque a mí, que a alguien que no participa nunca en nada. Me gustan los concursos (sino que le pregunten a las estherianas y a las triniteras, jejeje) y no me cuesta participar en todo aquello que sea via internet, porque aunque una no lo parezca, es bastante tímida y prefiero los concursos on line a los de la tele (a los que no me presentaria ni loca)
No sé de donde me viene esta vena concursera, aunque mi primer recuerdo viene de la época del colegio, cuando gane unos discos de heavy metal (no me gusta nada esté genero musical) en un sorteo radiofónico. En una emisora local hacian una pregunta sobre la revista de una tienda muy conocida de discos. Casualidades de la vida, una amiga, que recibia la revista, se la dejó en mi casa. Y siguiendo con las casualidades, se me ocurrió participar en el concurso porque tenia la respuesta delante de mí. Ya sabeis el final, un día a la hora de comer, el locutor me nombró como ganadora de los discos. Aún los tengo guardados, aunque reconozco que fuí incapaz de escucharlos :P

Después de este, vinieron muchos otros concursos. Y viendo que la fortuna me sonreia a veces, seguí probando suerte. A lo largo de mi vida, he ganado de todo en los más diversos concursos. En unos me lo tuve que currar un poco, y en otros con simplemente rellenar una papeleta el premio fue mío:

- Juguetes varios, en concurso de disfraces en Mercaplana
- Libros juveniles, en el Antiguo Instituto, contestando preguntas literarias en la celebración del Día del Libro.
- Material de pintura, en concurso de carteles de carnaval.
- Dvd portatil con pack de peliculas clásicas, rellenando papeleta en la feria de muestras.
- Cadena musical, en concurso fotográfico de Telepizza donde presente la siguiente foto :P


- Relojes y sombrillas Simpson, en juego on line de Nutella.
- Pack de libros saga el capitán Ala Triste firmados por A.Reverte, en juego on line de la web del autor.
- Carrusel cuna de bebé, en concurso de fotos de una revista de bebes.
- Varios vales de 30 euros del Corte Ingles, en concurso radiofónico.
- Una cesta de navidad.
- Cenas, tartas, comidas, camisetas y demás cosas variadas en concurso radiofónico aún en antena y en el que solemos participar Remi y yo (sé de buena tinta que hoy, mientras escribo esto, mi hermana está concursando, jiji)

No me equivoco si digo que a estas alturas, estareis pensando que si no hago otra cosa que participar en concursos ¿a que sí? La verdad es que aunque no me creais, a veces no busco el consurso sino que el concurso me busca a mí.

Hace tres años, me llegó un catalogo de muebles a casa. Era de una nueva muebleria que se había instalado en un poligono industrial en el que cohabitan la mayoría de tiendas de muebles de la región. Por entonces, la habitación de las peques estaba solo amueblada por una cama para Alicia y por la cunita de Laura, así que como me gustó alguna de las ofertas que venian, me decidí a visitar la tienda. Estaban de inauguración por lo que a los niños les obsequiaban con globos y a los adultos, nos ofertaban lo buscado, metiendonos por los ojos que te hacian algún regalo (televisores, consolas, cadenas, etc) . Allí estabamos, escogiendo un dormitorio tipo tren para mis peques, cuando la vendedora que no me veia muy convencida, me dijo que podía regalarme una play, o una tele pequeñita... Creo que mi cara se lo dijo todo, así que como con regalos la cosa tampoco me quedaba clara, decidió cambiar la estrategia y convertir el regalo en un suculento descuento en el precio. En un momento dado, no me acuerdo por qué, otro vendedor se acercó y para echar una mano a su compañera, me dijo: "Venga mujer, si haces la compra hoy, entras en el sorteo de un cheque por valor de 2500 euros y la compra te saldría gratis" Yo algo escéptica con el tema, le contesté que eso era igual que si echaba la primitiva y acto seguido me compraba un piso porque igual me tocaba la loteria...

Al final, con la ayuda de Edu, Alicia, mi cuñao y mi hermana, me decidí. Y aunque en un principio, solo iba a comprar las camas tipo tren, salí de allí con la habitación completa, armario esquinero incluído.

¿A que viene todo este rollo? Pues a que a la semana me vinieron a medir la habitación, y a los dos o tres dias, un viernes a las once menos algo de la noche, sonó el teléfono. Me dicen que me llaman de la muebleria, y que hay un problema. Le conteste un poco borde, porque la verdad es que no eran horas para llamarme y decirme que había problemas con el mueble, ¿no había otro momento que cuando tenía a mi bebé ya dormida????? El chico se disculpa por las horas, y me dice que tiene una noticia para mí, que había ganado el cheque de 2500 euros. No os podeis imaginar que subidón me dió. Así que aparte de salirme gratis el dormitorio me dió para comprarme un nuevo colchón para mi cama, jejeje.

Lo mejor es que salí de la tienda pensando que esos concursos eran un tongo y que nunca tocaban a nadie o si tocan es a algún conocido. Ahora tengo que decir que no es así y que a veces la suerte nos pilla desprevenidos :) Os juro que no sé donde tengo el folleto, pero para recoger el premio me hicieron la tipica foto de entrega del cheque, y por más que busqué no la encontré. Si no, os prometo que ilustraria esta entrada :P

Mención especial, merecen los dos foros a los que pertenezco y donde he ganado algún que otro premio. Las coordinadoras de ambos foros están siempre animando el cotarro así que todos los meses hay concurso nuevo. Casi siempre son concursos donde tengo que devanarme un poco la cabeza buscando por internet el lugar o el personaje que aparecen en la foto. Aunque también piensan concursos más elaborados, donde debemos hacer un relato corto, una viñeta coloreada o unir correctamente fotos de bebés con las fotos actuales de algunos de los participantes :)


Estos son los dos últimos premios que he recibido de ambos foros. En el de Esther, un lote completito de libros de Esther y su mundo con bolsita incluida y en de Trini Tinture, una revista Lily, que para los que no lo sepan, era una de mis lecturas preferidas cuando era pequeña. Y como no guardaba ninguna , volver a tener una en mis manos es todo un sueño.

Por último, tengo que hablar de los premios blogueros, eso que se pasan de un blog a otro, y que tanta alegría da recibirlos. Sé que aún tengo por colgar alguno de ellos, pero prometo hacerlo en mi próxima entrada. Es un orgullo que conteis conmigo para el reparto, aunque como siempre los cuelgo la última, me las voy a ver negras para pasarselo a quién no los tenga aún :)

Creo que la suerte además de nacer con ella, debe ser algo que se busque, porque si no participas y lo intentas, dificilmente te puede tocar nada, no creeis? Y pienso que igual que transmitimos a nuestos hijos caracteres de nuestra personalidad, les debemos inculcar el ser positivos y el intentar las cosas. A fin de cuentas lo importante es participar y dejar que sea el azar el que decida en que momentos nos sonrié :) En mi casa, no solo soy yo la afortunada, mi hija mayor suele tener muchisima suerte en los sorteos y como participa en todo lo que se le pone por delante, pues a veces obtiene algúna que otra satisfacción. Aunque lo mejor es dejarle claro que no siempre se gana y que la mayoria de las veces el laureado puede ser otro :P

Generalmente cuando me toca algo, mi familia cariñosamente me suele decir: "Todos los tontos tienen suerte". Que quereis que os diga, será que atraigo la suerte porque no voy por la vida de intelectual :)

O será que tengo mucha paciencia y se esperar, porque como leí un buen día en algún sitio: La suerte se cultiva, pero no se cosecha cuando uno quiere.

miércoles 21 de octubre de 2009

FELIZ CUMPLE LAURA

video

jueves 15 de octubre de 2009

FRIKADAS NOSTALGICAS

Si hay unos juguetes que hicieron las delicias de los niños y niñas de los 70 y 80 fueron los sobres sorpresa. Los había para niños y para niñas. Dentro de los de niños los había de soldados, de indios y vaqueros y de montar tu propio coche o avión (precursores de los juguetes de montar de los kinder :P)

Entre los sobres de niñas los temas eran otros: pescaría, frutería o cualquier otro tipo de tienda, de cocinitas, de cuidadora de bebés... Estos últimos los recuerdo con especial cariño porque aunque todo era de plástico del mismo color, me encantaban los muñequitos de una sola pieza que traían y que podías meter sin ninguna dificultad en el bolsillo :)

Supongo que todos los de mi quinta los recordareis igual que yo, porque eran juguetes que casi todos nos podíamos permitir, por su bajo coste y por venderse en cualquier kiosco que tuvieras a mano.

Este año en la feria de muestras, mientras Edu donaba sangre, Remi, Sirgo y mi padre encontraron un puesto con coches y muchos juguetitos antiguos. Mi hermana venia emocionada diciendo que había sobres sorpresas y para allá me fuí como una loca a rebuscar y comprarme algo. El primer tesoro nostálgico que me compré fue un sobre sorpresa "frutería", aunque también me hice con un bloc de "mariquitas" y con un muñequito que no resistí dejar allí solo :P

El vendedor nos dijo que en la feria del desembalaje de antigüedades, que se hacia desde hace unos años en Octubre, solía llevar más sobres sorpresa. Casi nos aseguró que entonces tendría los de soldaditos de toda la vida, que Edu buscaba para jugar con Alicia a las canicas :)

Así que este finde volvimos a reencontrarnos con el vendedor y llenamos la cesta con algunos sobres sorpresa más :)
Aquí os dejo las fotos de todo. Seguro que volveis conmigo a aquellos años en los que todos eramos niños :)
Y a más de un@ os apetecera decir: ¿Puedo jugar contigo? :)











sábado 3 de octubre de 2009

EL CEMENTERIO

Hace unos días realizamos una "excursión" al cementerio. Si como lo leéis, al mismísimo campo santo de la ciudad. Y no al moderno y sofisticado cementerio nuevo, sino a "El Sucu" un cementerio visible desde el barrio del Llano y desde dos de las principales entradas a la ciudad.
Y os preguntareis como terminamos de visita en un lugar tan... ¿tétrico?
Era una de esas cosas que nos quedaron pendientes en verano por falta de días, y aprovechando el buen tiempo de este otoño, decidimos llevarla a cabo la primera tarde libre que tuvimos. Tengo que decir que al igual que la visita al Jardín Botánico, fue una idea de Alicia. Y es que su sana curiosidad de niña de 8 años no deja nunca de sorprenderme.

En mayo, volviendo de la piscina, me pregunto que era ese lugar que veíamos todos los días de camino a nuestra casa. Me quedé perpleja cuando me saltó que nunca había estado en uno y que quería que la llevará de visita a este. Mis abuelos y mi madre están incinerados por lo que no tenemos a nadie que visitar ni al que llevar flores, así que planeamos una visita simplemente por el hecho de que mis hijas vieran un cementerio y sus tumbas de cerca.
Llegó el día previsto y ni cortas ni perezosas nos fuimos de excursión junto con mi prima Maribel y sus hijos Luis y Laura. Ninguno de los peques parecía asustado, sino todo lo contrario, estaban ansiosos y felices por la visita.

La zona de acceso al cementerio desde el Llano, está en obras por la remodelación y ampliación de un parque cercano, así que ascendimos cual las cabras, por un terreno inhóspito lleno de piedras y terrones de tierra. Al no ir por el camino "oficial" cuando alcanzamos la verja, llevábamos todos la lengua fuera, aunque la ganas de conocer el lugar eran tantas, que los niños no se quejaron ni un poco por el pedazo caminata que nos habíamos metido.

Una vez dentro, subimos las primeras escaleras y empezamos a recorrer los largos pasillos de nichos.


Fue una visita contra reloj, pues en menos de una hora cerrarían el recinto. Maribel y yo, estábamos todo el rato pendiente de escuchar la sirena que avisa del cierre, no nos fuéramos a quedar encerradas :)
A Luis y Alicia, les llamó la atención una parte del cementerio donde las tumbas son en tierra y todas ellas de pequeño tamaño. Les explicamos que allí estaban enterrados niños y niñas, y enseguida empezaron a curiosear para ver a que edad se habían muerto y esas cosas. Ahora que lo cuento parece un poco morboso, pero la naturalidad con las que ellos pasearon por allí, me hace pensar que los niños están hechos de otra pasta y que somos los mayores con nuestros propios miedos, los que les inculcamos infundados prejuicios :)


Luego subimos a la parte alta donde está la iglesia y la zona de panteones. Desde allí empezamos el descenso, disfrutamos de las vistas de la ciudad, y prometimos volver otro día.

No nos quedó rincón que visitar y a Alicia ningún lugar sin inmortalizar con la cámara del abuelo. La verdad es que he descubierto que tiene "madera" de fotógrafa.









































































































































¿Alguien ha visto a la artista????
Si es que esta niña me termina sacando de pobre!!!! A ver si tengo la nueva Ouka lele en casa y la tengo desaprovechada :)

jueves 1 de octubre de 2009

RECORDANDO EL VERANO

El verano llegó a su fin, dejándonos con un sabor agridulce en los labios. Por un lado el deseo de querer disfrutar más de la playa, del sol, de las terrazas, de los paseos, y de esos días largos, que a veces se nos hicieron eternos :) Por otro lado, anhelamos volver a la rutina, la misma que en mayo se nos hace ya cansina y que sin embargo en septiembre parece que nuestro cuerpo pide a gritos :)
Resuenan aún en mis oídos el murmullo de la gente en la playa, el sonido de las olas y el jolgorio de los niños jugando con la arena o la pelota. Tengo aún en la retina los atardeceres veraniegos y cada instantánea que "tiré" detrás del objetivo de mi cámara. Mis pies me recuerdan que hace nada caminaban con arena entre los dedos, y mi piel luce todavía un tenue bronceado.


No me puedo quejar, al menos en el norte, porque el otoño a llegado suave. Y aunque los árboles me recuerdan con su tímido deshoje, que el periodo estival tocó a su fin, las temperaturas y el sol, hacen que me resista a darle la vuelta al armario.
Disfrutamos estos días del "veranillo de San Miguel" y este año, puedo asegurar sin ninguna duda, que está haciendo mejor tiempo que muchos días de julio o agosto. Pensar que quizás mañana sea el último día para llevar camiseta de manga corta hasta dentro de muchos meses, me hace echar una mirada atrás y recordar lo mucho que hemos disfrutado de este variopinto verano del 2009.

Como todos los años la primera celebración estival es mi cumple, del que ya hice una entrada fotográfica en este blog, y del que deje aparcada una mención especial para un regalo que me "cayó" por petición propia: un carrito de la compra. Y alguien puede pensar que una es previsora, y veía venir la desaparición de las bolsas de plástico. Pero nada que ver, porque no iban por ahí las cosas.
Mi carrito tenia que ser un poco chic porque iba a ser mi "carrito playero". Y es que después de llevar tanto tiempo una silla de bebé con bolsas y cachivaches colgados por todos lados a la playa, no tenia ni idea como me las iba a arreglar este año. Así que, ante las risas de algunos (esto va pa mi cuñao, jeje) llevé a la práctica una ocurrencia de mi prima Maribel, y no os podéis imaginar lo ligera que iba, sin tener que llevar una mochila a la espalda con las toallas y la ropa de cambio, una bolsa con la merienda, otra con los cubos, palas y demás trastos que conlleva el ir con dos niñas a la playa. Mi hermana dice que terminaré poniéndolo de moda, porque no os figuráis lo práctico que me resultó llevarlo todo organizado dentro del carro :)

Del fin de semana en Puente Viesgo y la visita a Cabárceno ya dio buena cuenta Remi en su blog, así que simplemente decir que lo pasamos muy bien y que esperamos repetirlo cuando Rebeca sea mayor, y las 4 pequeñajas disfruten del parque por igual. ¿Veis lo fácil que resulta crear una disculpa indiscutible para tener que volver? :P
Por otro lado, tuve que cumplir con un compromiso ineludible con mi hija Alicia. Y es que el año pasado, su profesora les recomendó visitar las Noches Mágicas del Botánico, pero ya estábamos fuera de fechas y no pudimos ir. Esta vez, ante el aluvión de peticiones que tiene el espectáculo, fui prevenida y saque las entradas con mucha antelación por internet. Así que mi padre, mis peques y yo, pudimos disfrutar de una noche peculiar y diferente, llena de mitología, plantas y algún que otro susto. La Noche Mágica es una visita nocturna al Botánico Atlántico de la ciudad, donde a eso de las 10:30 de la noche y durante hora y media te adentran en el jardín botánico y disfrutas de pequeñas representaciones, cada vez que nos sale al paso algún ser de la mitología asturiana.
El primero en aparecer fue el Pesadiellu. Ejerció de maestro de ceremonias durante el viaje, nos dio la bienvenida e intento persuadirnos para que no realizásemos el paseo con amenazas y malos augurios. La verdad que son su voz y su siniestra figura (lleva una mano peluda y gigante a la espalda) hizo temblar a más de un niño, y a las mías en particular, las hizo creer que había sido muy mala idea el ir allí. Es más, creo que los primeros 10 minutos los pasaron bastante aterrorizadas :)
Durante todo el trayecto, dos duendecillos traviesos aparecían de la nada. Dando sustos escondidos tras los árboles o haciendo burla a los visitantes encaramados en alguna rama o farola. Conocimos al Diañu Burlón, a la Xana, al Cuelebre, a la Güestia, al Busgosu, al Nuberu y como no, al Trasgu. Al final, las niñas disfrutaron tanto del paseo, que pidieron a gritos repetir el año que viene. Recomiendo la visita, aunque también recuerdo que hasta el peque más valiente puede sentir un miedo atroz :P

Tambíén hubo fines de semana para disfrutar de la piscina y la tranquilidad de la finquina de Remi y otros de descanso en el camping. Desde este último pudimos acercarnos a celebrar el día de Asturias en Cudillero. Allí degustamos sidra y productos autóctonos, y aprovechamos para comprar quesos y llambiotadas varias. Habia muchos talleres artesanales en vivo, aunque el que más nos llamó la atención fue un puesto donde hacian esculturas talladas en cerillas.



Y para acabar igual que empézamos, festejando de nuevo un cumpleaños. Esta vez, era el turno del güelito Alfredo, que sopló las velas rodeado de sus nietas y sobrinos.


Queda constancia de que el verano fué de lo más variopinto y no hubo ni un solo momento para el aburrimiento. Es más, hasta nos falto tiempo para hacer algunas cosas :(

Y aunque deseo como tod@s estrenar los nuevos trapitos de abrigo o disfrutar de una peli en el sofá tapada con una manta y tengo muchisimas ganas de comer castañas asadas, la melancolía se apodera de mí de solo pensar que nos quedan casi 300 dias para volver a disfrutar de la playita y del merecido descanso...

jueves 27 de agosto de 2009

FUNCIONARIOS O COMO SER BORDE Y NO MORIR EN EL INTENTO

Hace dos días, pasando la tarde en casa de mi padre, mi hija pequeña nos dio un buen susto. Ella y mi sobrina Mara jugaban a lanzarse una araña de peluche, cuando algo que estaba encima de una cajonera alta, le llamo la atención. Al intentar cogerlo, le cayó encima un quemador de esencia apagado, pero eso no evitó que el aceite esencial que contenía, se le desparramase por la cara. Los gritos de Laura no se hicieron esperar. La pobre solo sabia gritar "quitame el fuego, quitame el fuego" en un intento de decirme que le "apagase" la sensación de quemazón que tenia en sus ojos. Le eché abundante agua en la cara, pero como insistía en que le seguía quemando me la llevé en volandas al centro de salud más cercano. Es el centro de salud al que nos derivan después de las 21h, hora en la que mi centro habitual deja de tener urgencias.

Pues bien, llego para allí con la lengua fuera, con un disgusto de aupa y con la niña llorando. En el mostrador había dos mujeres, una rubia y otra morena.
La rubia me pide la tarjeta sanitaria. Se la doy y ella se la pasa a la otra que es la que tiene el ordenador delante.
La rubia empieza con las preguntas: ¿centro de salud?. Le digo al que pertenezco. Y no había terminado de decirlo y la morena levanta la cabeza y me dice que mi centro también tiene urgencias a la vez que hace el ademán de devolverme la tarjeta.
La miro y le digo que este me queda más cerca y que es una "urgencia". Ella me dice que en mi centro la trataran mejor porque tienen nuestro expediente.
Le replico, bastante mosqueada, que para mirarle un ojo a la niña no hace falta saber nada más.
Y ella en un tono "borde" me dice que no podrán saber si tiene alergias. A lo que yo, bastante alterada ya, le digo que pa eso estoy yo, para decir lo que tiene o deja de tener mi hija, y que la van a atender sí o sí.
La rubia viendo que yo ya estaba fuera de mis casillas se interesó por lo que le había pasado a Laura, se apresuró a llamar el médico por teléfono y en un segundo me mandaron pasar.

Mientras todo esto sucedía, en la sala de espera había 2 o 3 personas y arrimadito al mostrador, un anciano esperaba su turno (o eso pensé yo) sentado en una silla de ruedas.
La doctora le limpio el ojo a Laura con suero, pero como ella seguía quejandose, hizo un amago de mirarle el ojo , pero decidió que como no se iba a dejar, lo mejor era llevarla al hospital para ahorrarnos el susto de que al día siguiente la niña se levantase con una inflamación de cornea. Me hizo un volante y cuando salí de la consulta, me esperaban mi cuñado (este me habia traido un bote con aceite del quemador, por si necesitaban imirar los ingredientes)y también a Remi, que se había acercado a traerme el móvil, porque con las prisas ni mi padre ni yo habíamos cogido nada. Cuando salimos, Remi me contó lo que había pasado mientras estuvimos dentro de la consulta.
Resulta que en un momento dado, la borde del mostrador, se dirigió al ancianito de la silla, y le dijo que el taxi ya estaba afuera esperando. El señor le dijo que caminando iba a tardar mucho en llegar al coche (supongo que porque no se encontraba bien, o porque tenia alguna dificultad para hacerlo) entonces la mujer torciendo el gesto, le dijo a un chico con rastas, que esperaba en la sala de espera, que si hacia el favor de salir afuera y pedirle al taxista que entrara. Que digo yo, que que menos que ella hubiese empujado la silla... pero no acaba aquí la cosa. Cuando entra el taxista, la mujer en el mismo tono borde, le dice que tiene que llevar a ese señor al centro de salud XXX (el mío) y que como el hombre venia sin cartera y sin dinero, que sólo tiene 4 euros que le ha dado otra compañera (imagino que la rubia), así que haber lo que hace. Como coletilla: que la silla de ruedas la deje fuera que lugo sale ella a buscarla (estaría bueno que encima la tuviese que volver a subir el taxista)
El taxista perplejo, le dice que la bajada de bandera ya son 3 euros y algo, pero que cuando el taxímetro llegue a 4 lo apaga y listo.
En estos casos, es cuando una se da cuenta de la poca humanidad que hay en el mundo. A ver, imagino que es que la tipa morena le dijo lo mismo que a mí, que no le atendían por no pertenecer a la zona (faltaban 2 horas para que sí, pero bueno...) . Como el buen hombre se quejaría de que no podía llegar hasta allí (está a 1 km + o -), pues le inquirió a que cogiera un taxi, y como tampoco llevaba dinero, pues "a escote" de la rubia le pagaron el taxi. Hay que ser mala persona, porque los médicos de ese centro nunca ponen "peros" en atender a nadie. La única pega la pone siempre la imbécil esta, que se cree la reina del centro de salud. Tendrá suerte y el anciano no tendrá familia, porque soy yo algo de ese señor, y vaya, no se libra de una reclamación y de una buena bronca.
Hace ya unos meses me había pasado algo parecido. Alicia se cayó en un parque y se sacó un dedo de sitio. Una señal en la zona infantil, advertía de que en caso de urgencia acudiéramos a ese centro de salud., y cuando lo hice, me empezó a decir que no era mi centro. Yo le decía que había una señal en el parque que decía lo contrario y la mujer venga erre que erre.

Esa vez recuerdo que le pregunte: ¿y que me estas diciendo que no la vais a atender???? y ella me contesto : "yo no soy nadie para decidir si la atendemos o no, eso es cosa del médico".
Una pena que ayer con los nervios no me acordase de recordarle que "ella no era nadie" simplemente la que coge el teléfono y apunta el nombre de los pacientes en una lista.
Seguro que habrá buenos profesionales en el sector del "mostrador administrativo" pero son pocos y hay que buscarlos con lupa . El resto de funcionarios... una vez que tienen el puesto asegurado, se vuelven unos amargaos, que parece que en vez de preguntarles algo estas matándolos.
Imagino que la visión de las cosas cambia según el lado del mostrador que ocupes, no dudo que habrá personas pesadas que pregunten lo impreguntable, que saquen de sus casillas al más calmado de los administrativos, pero no por ello, debemos pagar justos por pecadores.
Por cierto, lo de Laura al final no fué nada: un ojo un poco rojo, un chinchón en la frente (por el golpe del quemador) y un susto de aúpa :)