
Existen muchos tipos de maldiciones: las egipcias, las gitanas, las populares. También existen diferentes tipos de profecías: las musulmanas, las cristianas, las judías, las de Nostradamus... Pero sean del tipo que sean, las peores de todas, son las que predicen algún tido de catástrofe o maldición. Como la profecía de los 12 años.
¿Que no habéis oído hablar de ella? Pues mucho me temo que algunos seguro que ya la habéis padecido y el resto, seguro que deseará no hacerlo nunca.
Os cuento:
Cuando alguien planea su boda, lo más seguro es que a la vez, o poco antes, esté amueblando su casa. Dentro de muy poco haré 11 años de casada y la verdad es que la maldición de los 12 está empezando ha surtir su efecto de una manera garrafal y lo peor de todo, es que es altamente contagiosa.

Hace unos meses empezó a padecerla mi lavadora. Un buen día se quedo parada y con el tambor lleno de agua. Imaginaros la escena: yo intentando sacar la ropa y mi cocina inundándose. Para paliar los daños, nada mejor que desparramar toallas por el suelo. Pero después de hacerlo, una piensa: Y donde narices voy a lavar todo esto ahora???? Menos mal que en el piso de abajo viven mis cuñados. Para su casa me fui con mi ropa (la de dentro y la que tiré) a hacer uso de su lavadora.
Tengo la suerte de tener un chispas en casa y la avería la solucionó Edu desmontando la máquina y destaponando no se que cosa que tenia tupida cerca de la bomba.
A finales de junio, llegué a casa con las peques, encantada porque el sol nos acompañaba, y pa que negarlo, porque traía en mi bolsillo el cheque de la indemnización por la caída y la rotura de muñeca (os acordáis de mi caída en Juguettos???) Pues a lo que iba, entramos en casa, y sorpresa!!! la maldición contraatacaba de nuevo, el "brote" ahora lo tenía la televisión del salón. Justo la que más utilizan las niñas para ver el canal Disney y el padre para ver el fútbol. Esta vez, la cosa no la solucionaba ni el más eficiente de los "doctores" y mi tele pasó a mejor vida.
Haciendo alarde del optimismo que casi siempre me caracteriza, me repetí a mi misma, que no hay mal que por bien no venga, que ahora el espacio de mi vieja tele, lo llenaba una nueva tele, plana y con tdt incorporado. Que a fin de cuentas, mira por donde, parte del dinero de la indemnización servía para no tener que sacar la tele de nuestros ahorros.
Pero no acabó aquí la cosa, no.
Hace casi dos semanas, la maldición entró de nuevo en mi cocina. Y lo primero y más a mano que encontró fue el combi.

¿Que cosa puede jorobar más que quedarse sin nevera en pleno verano? debió de pensar la "maldi" (entenderéis que ya la tutee) Y así de repente y sin previo aviso, los displays del frigo empezaron a parpadear como locos, y a cambiar ellos solitos de temperatura en un baile sin control. De nuevo intentamos la reanimación, pero valorando el precio de la pieza electrónica que se quemó, de tener que llamar a un técnico porque sino no teníamos ningún tipo de garantía, que la garantía iba a ser de tan solo de 3 meses y que encima tendríamos que soltar tranquilamente más de 200 euros... decidí volver a tirarme el rollo optimista y seguir derrochando mi "indem" en otro combi nuevo.
Llevamos 12 días sin poder tener el antojo de un yogur, sin poder picar entre horas algo fresquito, sin comernos un helado después de la cena, y lo peor de todo, bebiendo el agua y los refrescos como el caldo, y todo porque la m*e*d*a de la nevera no quiso cumplir más años.
Y es que ahí está el quid de la cuestión, porque como bien vaticina la profecía, hay cosas que nunca llegarán a tener 12 años. De eso se encargará la consiguiente maldición, que a día de hoy todavía no sé quien narices me la ha echado. Aunque tengo mis sospechas, nada infundadas, que la cosa anda entre el carrefour, el menaje del hogar o el mercadona (que este último no os cuadra... seguir leyendo)
Así que aquí me tenéis, feliz porque dentro de un par de horas voy a poder poner en marcha el nuevo frigo. Y porque mañana, voy a dejarme mis cuartos llenándola de nuevo con todo tipo de viandas, compradas en el súper que antes nombre :)
Pero detrás de este estado de "flower power" que me invade, me reconcome una pregunta:
¿cual será el siguiente cachivache que se negará a pasar a "secundaria"?
Hagan sus apuestas señores!!!!