lunes, 13 de abril de 2009

EL BOLLU

Pasan las navidades y poco después de unos locos carnavales, nos llega la deseada Semana Santa. Aunque como siempre que tenemos unos días libres, nos pasan volando. Parece que las horas corren más deprisa cuando estamos de descanso, ¿verdad? Pero no nos pongamos tristes, que en poco más de 15 días volveremos a disfrutar de otro fin de semana largo.
El domingo aquí, además de la resurrección, celebrábamos el domingo de bollos. Tanto mi sobrina como mis hijas, esperaban con ilusión ver el bollu que les traian sus respectivos padrinos.

También mis hermanas y yo disfrutáramos mucho en este día cuando eramos pequeñas. A Vane no le tocó, pues sus padrinos no compraban el bollu donde el nuestro, pero Remi y yo, teníamos la suerte de escoger, año tras año, el bollu que queríamos. Nos llevaban a la ya desaparecida confitería La Leal, donde nada más entrar te encontrabas a la izquierda con el mostrador y a la derecha con un armario expositor empotrado, que en estas fechas estaba a rebosar de figuras de chocolate. Pero nosotras, siempre seguíamos de largo y subíamos la empinada escalera que llevaba al altillo de la pastelería. Allí todas las mesas, que otras veces estaban llenas de gente merendando, estaban repletas de bollos con su casita de chocolate y con una figura de juguete. Para nosotras era toda una celebración mirar uno tras otro hasta decidirnos por uno. Las casitas solian ser de chocolate blanco y de chocolate con leche, combinando ambos para hacer techos y paredes de distintos colores. Aunque también las había de chocolate negro, que rara vez escogí porque no me gusta mucho. Las figuras solían ser animales, o muñecos. Recuerdo una ratita presumida de madera cuyo cuello era un muelle, que hacia que al menearla, se le moviese la cabeza. También una muñequita esquiadora que escogió Remi un año, y casi seguro que tengo fotos con algún bollu más, que ahora no me viene a la memoria. La foto en blanco ynegro es mi hermana Remi con su bollu a los 2 años. Me la tuvo que pasar ella, porque yo encuentro ninguna, deben de estar todas en casa de mi padre.

Era tradición en mi casa, ir en ese día a merendar a algún merendero, y sobra decir que para allá nos íbamos con nuestras tartas. Por eso, muchas de las fotos que tenemos de este día eran en el Verdemar, un merendero de la Providencia, donde solíamos ir muy a menudo.

A mis peques les dieron el "bollu" sus respectivos padrinos. A Alicia solo la mitad, ya que su madrina, mi hermana pequeña, en vez del tradicional bollu, le compra ropita para que estrene en Ramos. Por su parte, el padrino, el marido de mi otra hermana, le trae el bollu típico en Gijón, o lo que es lo mismo una tarta de bizcocho y yema, decorada para la ocasión con "pitinos" y con un conejito de chocolate. La tarta en cuestión, es lo más parecido que pudemos encontrar a aquellos bollos de La Leal, aunque el sabor, por mucho que se parezca no es igual :(


A Laura los padrinos también le trajeron el bollu, pero a eso de las 9 de la noche, así que la pobre ya estaba cansada de esperarles. En cuando les vio aparecer, empezó a gritar: "mi huevo, mi huevo" en vez de "mi bollo, mi bollo" y les dejo perplejos, pues lo que traian no era un huevo, sino una casita de chocolate con Hello Kitty. Sobra decir que le encantó y que le daba lo mismo si era una casa, un coche u otra cosa, ella lo que quería era su huevo (léase bollo) :)



Como veis, los padrinos se portaron muy bien, así que mis hijas no pudieron cantarles la canción que nos enseñaron en el bautizo de Laura, nuestra ahijada de Pinto, y que dice así:

"Padrinos roñosos,
mete la mano al bolso,
eche, eche, eche
y no lo gaste en leche"

A nosotros nos lo cantaron a la salida del bautizo para que tiraramos caramelos. Tuvimos la suerte de llevar algunos en mi bolso y de que una invitada nos dio unos puñados que también llevaba ella. Así fué como en la puerta de la iglesia y con nuestro consentimiento (el cura nos pregunto por si nos parecia mal) nos cantaron la coplilla y nosotros pudimos cumplir con tan curiosa tradición.


13 deslenguaos:

Mª Carmen dijo...

Pues sí que se esmeraron los padrinos...Lo mejor es ir comiéndolo poco a poco a cachitos (ummmmmmmmm qué rico!!!).

Bicos moitos

Por cierto me encanta Sabina (es una debilidad más de las mías) así que me encanta oirlo de fondo en tu blog.

Pinocho dijo...

...Hola preciosa, me encanta este post tuyo tan plagado de dulzura.

Besos.

R.M dijo...

Que de dulces recuerdos jejeje. Me viene hasta el olor de aquella pasteleria, a almendra, a yema tostada... ummmm

La foto que subiste, es de uno de mis primeros bollos. Segun pone la foto por detras, tengo dos años y tu aun no habias nacido.

africa dijo...

Que bien nos lo has contado, y que bonita costumbre, por aquí no se hace y me parece preciosa. Me imagino a las niñas disfrutando con esos ricos dulces. Tus recuerdos tienen tambien sabor dulce, se nota que tuviste una infancia de lo mas alegre. Recordar es volver a vivir esos momentos. Un beso.
AFRICA04

KIRA dijo...

Que guapas estan esas muñequitas que teneis... y que contentas con sus bollos y padrinos.
Cuando sean grandes lo recordaran siempre...
Pues la verdad es que esos "Bollos" son iguales a nuestras "Monas de Pascua"... y tienen que estar "ricos,ricos de verdad..."
BESOS

BLAS dijo...

Hola Remi! Kira me ha quitado la palabra de la boca, el Bollu que comentas es lo que por aquí se conoce como LA Mona, de modo que nosotros por aquí también hemos tenido invasión chocolatera este Domingo y Lunes de PAscua, jejeje. Qué ojazos tiene tu niña, es una preciosidad. Y la mona, con la Kitty es preciosa, estarían contentas las niñas ¿eh? Ah, me he apuntado la cancioncilla esa para cuando toque cantársela a los padrinos... Se la tiene que aprender mi niño, porque aquí a mi hijo quien le regalan son sus padrinos postizos, los de verdad no se hacen ver mucho... Grrrrr...
Besos!!

Candela dijo...

¡Yo no tengo padrinoooooooosssss!!!!

CGR dijo...

Ainssss, que rico todooooooo. La verdad es que no se como erais capaces de escoger el bollo cuando erais pequeñas ¡a mi me hubieran gustado todos, jajajajjajaj!

chema dijo...

qué cosas tan ricas tenéis en asturias!! los padrinos se portaron bien, la casita de chocolate es chulísima... me daría pena comérmela! :D

Catalina dijo...

Hola mi niña:

En Canarias no hay tradición de monas ni de que se las regalen los padrinos, ni de bollu. Es más si quieres conseguir algo de eso en una pastelería, no lo encuentras.

Me parece una tradición preciosa. Una forma de tener contacto cada año con los padrinos.

Y tus niñas...¡¡están preciosas!! Pero que guapas son (como la madre, claro).

Ays que envidia me da lo del yoga, yo siempre he querido. Y solo quiero perder 3kg y comer sano una temporadita, que me vendrá muy bien.

Besos
Cata

Bertha dijo...

Yo como Kira y Blas tengo la suerte de haber nacido en barna que aqui se celebra la MONA y aunque de pequeña alguna ver me compraron una tarta con un huevo duro, que es la tradicional, a nosotros nos hacian un regalito, que casi siempre era ropa para estrenar en la PALMA, con mi hijo, sobrinos y demas niños, hemos vivido con intensidad estos dias tan festivos.

COILET dijo...

Vaya, no sabía de esta tradición en Asturias, qué bonito, por una vez dejamos a un lado tanto sufrimiento y recogimiento y que los niños disfruten con esos dulces de chocolate que tienen una pinta.....mmmmmm

Susana dijo...

Jo, que bonitas tradiciones que hay por todos lados (en Cataluña, en Asturias...) me estoy dando cuenta de que aqui en Santander somos de un soso....

MI VITRINA