... que por no tener, no tengo ni pueblo.
Esta frase se la escuché por primera vez a una de mis alumnas de restauración. Era una señora mayor y de eso hace ya más de 10 años y sin embargo, cada vez que alguien habla de su pueblo la recuerdo y la hago mía.
No tengo pueblo. Muchos diréis que todos tenemos pueblo, pero no, yo no tengo. Cuando era pequeña recuerdo que en semana santa o en algún finde, mis compañeras decían que se iban al pueblo a ver a sus abuelos. Me preguntaban si yo también y yo decía que no, que no tenia pueblo. "¿Y abuelos????" me preguntaba alguna. "Abuelos sí, pero de Gijón". Entonces me miraban con expresión rara. Con cara de pensar ¿Que clase de abuelos son, que no viven en el pueblo?
Pues bien, mis abuelos eran gijoneses de pura cepa. Bueno, para ser sincera Santiago, mi abuelo paterno, era el único que no nació en Gijón. Lo hizo en San Esteban de Pravia, un pequeño pueblo pesquero del occidente asturiano, al que volvía una vez al año para recordar su infancia. Y es que, de allí solo le quedaban eso, ni casa, ni tierras, solo los recuerdos.
Así que nunca supe lo que era visitar la casa de aldea de algún familiar, nunca recibí la visita de los abuelos con productos de su propia cosecha, nunca fui a ayudar a la matanza ni a ningún otro quehacer rural.
No penséis mal, no estoy pesarosa por ello. Mi infancia y adolescencia la pasé en un paraje que mi familia y yo consideramos nuestro pueblo de adopción.
Desde los 3 años hasta casi la veintena casi todos los fines de semana, casi cada semana santa y toditos todos los veranos, nos ibamos a un camping a la vera de una de las playas más bonitas del occidente.
Aún hoy, mi padre se va todos los fines de semana para aquella zona. Ya no está en el mismo camping, pero sin ninguna duda, San Pedro de Bocamar fue y es para nosotros nuestro pueblo.
Pero hoy no quiero hablaros de aquellos veranos, sino del lugar que yo consideraria mi pueblo perfecto. Ese que nunca tuve y que nunca tendré.
Me gustaria tener un pueblo de esos en los que todos se conocen, de esos en los que no puedes tener ningún secreto porque a la larga todo se sabe. De esos en los que te tienden la mano en cuando necesitas ayuda o en los que me tocaría arrimar el hombro para sacar a alguien de cualquier apuro. De esos en los que todo el pueblo se junta para festejar la alegría o llegada de un vecino o para animar la partida de otro.

Quiero a Star Hollow como pueblo.
A muchos os sonará y a otros quizás no, pero estoy segura de que a todos os hubiera gustado vivir allí.
Star Hollow está situado a unos 30 kilómetros de Hartford la capital de Connecticut en los Estados Unidos. Sé practicamente toda la historia de este pueblo. Se fundó en 1779 y todos los años lo celebran rememorando la historia en la que dos enamorados que huían de sus respectivas casa se encuentran en el lugar que ahora ocupa el pueblo.

Se pasan el día celebrando cosas curiosas: el festival de los pinturas vivientes, subasta de cestas de picnic, maratones de baile, maratones de punto, festivales de invierno, de loco verano, de primavera...Allí es difícil aburrirse, no les queda tiempo. Siempre tienen algo que festejar.
Sus habitantes son también gente peculiar. Tienen vecinos gentiles, mandones, gruñones, locos, cotillas, trovadores... pero todos ellos con un halo de ternura que me atraen tanto, que estaría dispuesta a dejar mi casa y mudarme allí sin dudarlo.
Otra de sus atractivos son sus singulares comercios.
Quién se resistiría a merendar en "El mundo de las tortitas de Al", a hacer la compra en el supermercado "Doose´s " y escuchar refunfuñar a Taylor, a echar un vistazo en el "Blanco, negro, rojo" donde lo mismo te compras un libro que te ves una peli.

Me alojaría sin pensarlo en el "Dragonfly Inn" con tal de escuchar el acento francés de su conserje Michel, me apuntaría a clases de ballet en el "Estudio de danza de Miss Patty" con tal de recibir uno de sus abrazos cuando las cosas me fueran mal. Entraría en "Antigüedades Kim´s", porque lo viejo me chifla, aunque tuviera que aguantar la mirada inquisidora de su dueña por mi forma de vestir.

Y por último mi preferido, entraría en el "Cafe Luke´s" para tomarme un descafeinado con un apetecible trozo de tarta. Aunque no sabría si cambiarlo por uno de sus sandwiches o hamburguesas. Ilusos los del Burguen King, que piensan que han inventado la hamburlight, cuando todos sabemos que las de Luke son las auténticas. Solo hace falta ver a una madre y una hija que se pasan allí comiendo todo el día y tiene un tipazo de alucinar XDPues lo dicho, que a voy a cambiar mi frase y en vez de decir que soy tan pobre que no tengo ni pueblo, voy a decir que mi pueblo es Star Hollows. Si es que hasta el nombre es bonito.
Me guardáis un secreto? Star Hollows solo tiene una pega: es un lugar ficticio.
Cachis!!!!!