jueves, 22 de enero de 2009

ERASE UNA VEZ...

El colegio de mis hijas está comprometido con un programa para la igualdad. Igualdad, en el más amplio sentido de la palabra, y todos los años se realizan diferentes actividades.
Hace unos años, el programa hacia hincapié en la igualdad de sexos y todos los niños y niñas salieron con un delantal, y con material en el que se les explicaba que el rosa y el azul eran colores unisex. Y es que aunque los niños y las niñas nacen sin prejuicios, en seguida los mayores nos encargamos de meterles absurdas cosas en la cabeza, que empiezan por decir que el rosa es de niñas y a veces acaba en tópicos de los que luego les será difícil desprenderse.

Este año, el proyecto lleva a cabo un ciclo de cuentos para la igualdad. El centro escolar nos invito a participar, a los padres de infantil, en una actividad para promover la lectura. No hace falta decir que acepte encantada, y que la semana pasada asistí a la sesión.

Giraba en torno a la Lectura Compartida, y nos dejaron claro, que compartir un rato con los hijos, desconectar de todo y contarles un cuento, era una experiencia de afecto y de comunicación en torno a un libro y también era una forma de educar. Nos dieron una guia de cuentos para acompañar con ellos a nuestros peques y que a través de la aventura de leer, les pudiéramos ayudar a encontrar su identidad y a valorar y comprender lo que es el respeto (a los demás y a uno mismo).
La encargada de dar la charla, si es que puede llamarse así, era Beatriz Sanjuan (experta en literatura infantil) y la misma "cuentacuentos" que había deleitado a nuestros hijos con sus historias hacia una semana.

El taller estuvo muy ameno, nos hizo valorar todo lo que hay detrás de un cuento, y al igual que a los niños, nos narró algunas de las maravillosas historias, sorprendiendonos con su maravillosa interpretación y con sus cambios de voz, consiguiendo a veces asustarnos y otras, compartiendo con nosotros unas risas.
Nos contó cuentos para que les enseñemos a los peques que no se puede prejuzgar a nadie. Como el cuento de "La Cabra Montesina" que al revés que en otros cuentos, es la "mala" del relato. También nos contó "La Sopa de Piedra" y al contrario que en muchas versiones, aquí el protagonista es un lobo que no tiene intención de comerse a nadie, sino que necesita ayuda para cocinar su sopa. Después nos leyó alguno de los libros que nos recomendaba en la guia para explicar la identidad. Me encantó el de "Muy María"de Mercé Anguera, donde María es una niña, que al igual que todos los niños, tiene sus defectos y sus virtudes. Transcurre en un día de boda, y en los preparativos para asistir a tal evento. Al final del libro, de vuelta a casa sus padres hacen balance del día e intentan definir a su hija. No caen en la tentación de calificarla ni de buena ni de mala, sino que le dicen que ella, es ella misma. O como nos aventuraba el título, según la propia niña, ella lo que es, es muy María. "La Reina de los Colores" de Jutta Bauer y "Del otro Lado del Árbol" de Mandan Sadat, tampoco tienen desperdicio. Pinchando sobre los títulos sabreis más de ellos.

Nos dejo claro que en sus Cuentacuentos y actividades no hay rosa ni azul, ni príncipes salvadores o princesas desvalidas. Sino que intentan que los niños y las niñas se identifiquen por igual con personajes que exploran y conquistan el derecho a ser ellos mismos, sin los límites y clasificaciones que la historia y la cultura se empeñan en ponerles. Nos animo a jugar con la lectura, a regalarles a nuestros hijos esa hora del cuento donde todo es posible. Donde tiene cabida poner voces divertidas, gestos emocinantes y donde podemos incluir, si nos apetece, objetos cotidianos para disfrutar más aún de la fiesta de la lectura. Nos recordó que los protagonistas seriamos nosotros. Y el diálogo, el abrazo y la risa, los ingredientes imprescindibles para que la magia tuviera lugar.
Nos convenció, al menos a mí, de que contándoles un cuento quizás no encontraríamos todas las respuestas, pero al menos compartiriamos con ellos la aventura de escuchar, de respetar y de crecer en igualdad. ¡Que no es poco!

En la guia que nos dio, viene escrita una frase que me hizo pensar y que espero poder transmitirle a mis peques:
"Todos queremos sentirnos orgullosos de nuestros hijos, de Su fortaleza, Su creatividad, SU comprensión y Su cariño. Cualidades, como todas, que no tienen sexo"

Aunque siempre les he contado cuentos, desde ese día me esmero más. Hemos elegido entre las tres un rincón mágico donde nos sentamos y nos ponemos cómodas. Hemos creado el ambiente para que los cuentos hagan su hechizo y nos sea fácil entrar en ese mundo de fantasía donde todo, absolutamente todo es posible.

Y ha resultado, ya lo creo que sí. Están encantadas con la idea y todos los días antes de irse a la cama me reclaman su ración diaria de ilusión. Eso sí, no puede faltar extendida en el suelo, la "manta mágica" porque según ellas, sin la manta nuestra imaginación "no podría volar" y la hora del cuento no seria lo mismo.
No voy a ser yo la que les lleve la contraria en algo así ;)
...y colorín colorado este cuento se ha acabado y por la chimenea se ha esfumado.

13 deslenguaos:

Bertha dijo...

Me a encantado este blog, que bonito, como en el foro Kira puso una pajina, sobre algunos de estos libro y alguno de los que tu pusiste, me gustan mucho y cuando mi hijo era pequeño yo hacia lo mismo aunque yo en la cama, le leia o contaba algunos de los cuentos mas clasico o bien me los inventaba y a veces hasta les caviaba el final, le ponia voces, se reia y yo con el, otras nos los invetavamos sobre la marcha el y yo, hace poco vi una pelicula que trataba de que su tio les cuentaba a sus sobrinos unas historias, que se va inventando con los niños van contandola y al dia siguiente va sucediendo lo que en ellas si dijo, fue mi divertida.

Velvetina dijo...

... Y Colorín, colorete, por la chimenea se escapa este cohete, ¡pum!.

Me ha encantado esta entrada, no por lo que me toca como educadora infantil, sino porque tiene muchas cosas que todos deberíamos de aprender, tengamos la edad que tengamos.
Los cuentos son un medio muy valioso para educar en valores, y en la época de nuestra niñez Caperucita sólo iba de rojo, el lobo siempre era malo y las madrastas eran brujas malvadas... Talleres como estos serían necesarios en todos los centros. Madres que actúen como tú ¡se necesitan aún más!. ¡Enhorabuena!.

Un beso

Velvetina

Koldo dijo...

Ayssssss ,qué madre mas entregada tengo entre la feligresía.Me haces recordar mi vida hace 30 años, qué tiempos,Riesgho, no cambies, merece la pena ejercer de madre,felicitaciones.....Koldo.

africa dijo...

¡Cuantoscuentos habré leido yo!, si RIESGHO hace 19 años yo ya era mamá y desde entonces no he parado porque aún hoy tengo una niña de 4 años, es que la maternidad mia ha sido lenta jajaja, entre cada uno hay un monton de años, por eso los he disfrutado tanato a cada uno, para mí eso es mejor, pra otras lo ideal es criarlos a todos a la vez, ya sabes para gustos , los colores.....Por lo tanto los cuentos son primordiales en mi vida, ya hasta me los inventaba...en la camita antes de dormir casi siempre, son momentos llenos de ternura que no se olvidan. Nunca le niegues un cuento a tus niñ@s!

africa dijo...

¡Cuantoscuentos habré leido yo!, si RIESGHO hace 19 años yo ya era mamá y desde entonces no he parado porque aún hoy tengo una niña de 4 años, es que la maternidad mia ha sido lenta jajaja, entre cada uno hay un monton de años, por eso los he disfrutado tanato a cada uno, para mí eso es mejor, pra otras lo ideal es criarlos a todos a la vez, ya sabes para gustos , los colores.....Por lo tanto los cuentos son primordiales en mi vida, ya hasta me los inventaba...en la camita antes de dormir casi siempre, son momentos llenos de ternura que no se olvidan. Nunca le niegues un cuento a tus niñ@s!

BLAS dijo...

Yo a mi niño le leo todas las noches sin falta, tres libros, y le encanta!! Es la única manera de que suba a su cuarto para irse a la cama. A mi también me gusta ver la ilusión y el interés que pone en cada libro, cuando me pide un título en concreto o mira muy atento las ilustraciones, intentando comprender en ellas lo que le estoy contando (le faltan dos meses para los tres años, es pequeñín). Además, es el único momento del día en el que se le vé atento y concentrado en algo, ya que no es precisamente un niño tranquilo. Ultimamente en las librerías suelen encontrarse muchos libros infantiles específicos contra la desigualdad en todos los aspectos, yo también tengo títulos muy buenos, ahora me apuntaré los que tu has marcado.

Vanesa dijo...

Que bonito imaginar ese rincón mágico y a vosotras tres en él... es una imagen de lo más tierna... algun día serán conscientes de lo afortunadas que son por tener una madre como la que tienen...
Besos

BLAS dijo...

Se me olvidó aclarar que para leer los cuentos por la noche, tengo que apagar la luz del techo y dejar encendida solamente la luz de su mesita de noche, que dá tonalidades azules a su cuarto y a nuestro alrededor, es la luz mágica de los cuentos...

Salegna dijo...

Sin duda eres una madraza, yo como sabes no tengo hijos pero me gusta aprender de ti, de tu experiencia y tu complicidad con las niñas.
Y el programa para la igualdad me parece primordial para que desde bien pequeños aprendan estos valores.
Este también es un rincón mágico …muchos besos

R.M dijo...

Joo yo tambien queria ir a ese cuentacuentos!!! Bueno, a ver si el año que viene me toca, jeje. A Mara tambien le leo cuentos, pero no permanece tan atenta como mis sobrinas al texto y siempre esta metiendo baza, imaginandose cosas, jugando con las manos como si fueran los personajes... vamos, ke no se está kieta ni callada un segundo, jajaja. Aunque he notado, en los ultimos dias un avance y es ke no solo me pide que le lea cuentos cuando le toca ir al baño, jajaja, tambien los disfruta en otros momentos y hasta elige los ke le gustan mas y ke ya se debe de saber de memoria. Ayysss ke me está madurando la peque a sus tres años, jajaja.
Preciosa entrada!!

KIRA dijo...

Hola Chicas!!! ya se os echaba de menos..... Bienvenidas!!!
Una entrada genial... a mis hijas tambien les gusta que le leamos cuentos como ya son un poquito mas grandes (8 y 5 años) vamos leyendo un poco de todo, desde Asterix (como he dicho en el Blog de Blas) hasta libros de Princesas o Pocoyo pero como bien dices lo importante es el compartir ese ratito con tus hijos/as, para mi es como un balsamo... todo se me olvida y vuelvo a ser una niña pequeña....
Bsts

CGR dijo...

Me ha encantado la idea del rincón mágico. Un post muy bonito pero me quedo sobre todo,c, ocn ese momento, jejejeje

chema dijo...

hace poco estaba en una librería de madrid, y en la sección infantil había una chica contando cuentos con varios niños en corro. si no fuera porque tenía un poco de prisa, me habría quedado más tiempo a verla. lo hacía genial.

MI VITRINA