Los que me conoceis sabeis que el adjetivo quieta y yo, no solemos ir muchas veces juntos.
La mejor terapia para no darle vueltas a la cabeza es estar entretenida, así que Remi y una servidora no paramos de complicarnos la ya ajetreada vida que llevamos, con proyectos de todo tipo :)
Ahora tenemos varios frentes abiertos. Y en lo que a mi concierne estoy liada con unos boleros de ganchillo para las peques, y con los broches de fieltro. Hacer estos últimos es una delicia, llevan poco trabajo y en seguida ves "tu obra" acabada.
El ganchillo lleva más tiempo, pero tejer para alguien "menudo" es muy gratificante porque la labor es corta y pronto se ven los resultados. Los bolero no me llevarán mucho tiempo ya, el de Laura lo tengo acabado y por él, sacaré facilmente de de Alicia. Eso sí terminar el primero me llevo hacer y deshacer la dichosa puntilla varias veces, y es que hacer una prenda con cosas de aquí y de allá es lo que tiene.
Broches ya tengo unos cuantos terminados. A la moda se han apuntado también las peques así que tengo para todos los gustos:
Este fué el primero, "la princesa del guisante" para la princesa de la casa.
El Principito fué el último, aunque solo por el momento. Todavía tengo peticiones de mis peques y algún que otro pensado para alguna solapa amiga.
A este paso me veo colgando el cartel de: Se aceptan encargos :p
Por cierto, lo de la tejedora, una mentira piadosa que sonaba bien en el título, porque a decir verdad, nunca la tuve y todo lo hago con mis dos manitas...
