jueves, 23 de abril de 2009

MI PEQUEÑA FABRICA DE CUENTOS

Aprovecho que hoy es el día de libro, para dedicarle una entrada a un libro que la semana pasada cogió prestado Alicia de la biblioteca.
Se llama como el título de esta entrada. Es un libro curioso, porque a partir de 21 frases que nos da el autor, se pueden crear infinidad de cuentos e historias que van cambiando a gusto del lector. Cada frase es de un color y va partida en cuatro: un lugar, un personaje u objeto, una acción y por último otro objeto. Se pueden hacer un sinfín de combinaciones y según dice en la contraportada, se puçeden crear hasta 194.481 cuentos.
Hoy he pasado un buen rato inventando historias para mis peques. Ellas me decían un número y yo pasaba las hojas de las cuatro categorías. Les he contado cuentos pequeños, largos, de miedo, divertidos... la única condición, que todas las palabras de la frase formada, apareciesen en la historia.
El que más les gustó salió de esta frase:

"Había una vez una niña que se llamaba Laura y que tenia miedo a la oscuridad. Por la noche se imaginaba que dentro de su armario había un monstruo malo. Un día cuando estaba en su cama con la luz apagada empezó, a oír ruidos y la puerta del armario comenzó a abrirse. Laura estaba aterrada y empezó a temblar como una hoja cuando vio que del armario salia un MONSTRUO, pero lo que ella no sabia, era que en realidad era un monstruo bueno, que en un abrir y cerrar de ojos le recogió la habitación. Laura se puso muy contenta, y en agradecimiento se fue a la cocina y le hizo un bocadillo para regalárselo al monstruo. A partir de ese día, Laura recoge la habitación antes de acostarse, para que su nuevo amigo, el monstruo, no lo tenga que hacer por ella y así, poder jugar un ratito juntos antes de dormirse. Y colorín colorado este cuento se ha acabado..."

Me ha parecido una idea genial para entretener a los peques y para que desarrollen su imaginación, así que voy a comprarselo para poder seguir disfrutándolo con ellas siempre que queramos.

Huy, se me olvidaba lo más importante: El autor es Bruno Gibert y la editorial Thule Ediciones.

lunes, 13 de abril de 2009

EL BOLLU

Pasan las navidades y poco después de unos locos carnavales, nos llega la deseada Semana Santa. Aunque como siempre que tenemos unos días libres, nos pasan volando. Parece que las horas corren más deprisa cuando estamos de descanso, ¿verdad? Pero no nos pongamos tristes, que en poco más de 15 días volveremos a disfrutar de otro fin de semana largo.
El domingo aquí, además de la resurrección, celebrábamos el domingo de bollos. Tanto mi sobrina como mis hijas, esperaban con ilusión ver el bollu que les traian sus respectivos padrinos.

También mis hermanas y yo disfrutáramos mucho en este día cuando eramos pequeñas. A Vane no le tocó, pues sus padrinos no compraban el bollu donde el nuestro, pero Remi y yo, teníamos la suerte de escoger, año tras año, el bollu que queríamos. Nos llevaban a la ya desaparecida confitería La Leal, donde nada más entrar te encontrabas a la izquierda con el mostrador y a la derecha con un armario expositor empotrado, que en estas fechas estaba a rebosar de figuras de chocolate. Pero nosotras, siempre seguíamos de largo y subíamos la empinada escalera que llevaba al altillo de la pastelería. Allí todas las mesas, que otras veces estaban llenas de gente merendando, estaban repletas de bollos con su casita de chocolate y con una figura de juguete. Para nosotras era toda una celebración mirar uno tras otro hasta decidirnos por uno. Las casitas solian ser de chocolate blanco y de chocolate con leche, combinando ambos para hacer techos y paredes de distintos colores. Aunque también las había de chocolate negro, que rara vez escogí porque no me gusta mucho. Las figuras solían ser animales, o muñecos. Recuerdo una ratita presumida de madera cuyo cuello era un muelle, que hacia que al menearla, se le moviese la cabeza. También una muñequita esquiadora que escogió Remi un año, y casi seguro que tengo fotos con algún bollu más, que ahora no me viene a la memoria. La foto en blanco ynegro es mi hermana Remi con su bollu a los 2 años. Me la tuvo que pasar ella, porque yo encuentro ninguna, deben de estar todas en casa de mi padre.

Era tradición en mi casa, ir en ese día a merendar a algún merendero, y sobra decir que para allá nos íbamos con nuestras tartas. Por eso, muchas de las fotos que tenemos de este día eran en el Verdemar, un merendero de la Providencia, donde solíamos ir muy a menudo.

A mis peques les dieron el "bollu" sus respectivos padrinos. A Alicia solo la mitad, ya que su madrina, mi hermana pequeña, en vez del tradicional bollu, le compra ropita para que estrene en Ramos. Por su parte, el padrino, el marido de mi otra hermana, le trae el bollu típico en Gijón, o lo que es lo mismo una tarta de bizcocho y yema, decorada para la ocasión con "pitinos" y con un conejito de chocolate. La tarta en cuestión, es lo más parecido que pudemos encontrar a aquellos bollos de La Leal, aunque el sabor, por mucho que se parezca no es igual :(


A Laura los padrinos también le trajeron el bollu, pero a eso de las 9 de la noche, así que la pobre ya estaba cansada de esperarles. En cuando les vio aparecer, empezó a gritar: "mi huevo, mi huevo" en vez de "mi bollo, mi bollo" y les dejo perplejos, pues lo que traian no era un huevo, sino una casita de chocolate con Hello Kitty. Sobra decir que le encantó y que le daba lo mismo si era una casa, un coche u otra cosa, ella lo que quería era su huevo (léase bollo) :)



Como veis, los padrinos se portaron muy bien, así que mis hijas no pudieron cantarles la canción que nos enseñaron en el bautizo de Laura, nuestra ahijada de Pinto, y que dice así:

"Padrinos roñosos,
mete la mano al bolso,
eche, eche, eche
y no lo gaste en leche"

A nosotros nos lo cantaron a la salida del bautizo para que tiraramos caramelos. Tuvimos la suerte de llevar algunos en mi bolso y de que una invitada nos dio unos puñados que también llevaba ella. Así fué como en la puerta de la iglesia y con nuestro consentimiento (el cura nos pregunto por si nos parecia mal) nos cantaron la coplilla y nosotros pudimos cumplir con tan curiosa tradición.


miércoles, 8 de abril de 2009

UNA DE NANCYS



La semana pasada estaban aquí mis cuñados pasando unos días, y aprovechando que el viernes estaba bueno, nos fuimos con él ( el que espera comer huevos) a enseñarle a su mujer, algunos pueblinos del alrededor. En uno de ellos, hay una tienda, o mejor dicho un bazar, que me deja siempre perpleja por la cantidad de cosas que tiene en el escaparate. Hay artículos para el hogar, hay zapatillas, hay muchas velas y aceites para realizar todo tipo de conjuros para atraer la suerte, dedales, porcelanas, recuerdos de la zona... Pero a mí, lo que más me gusta de esta tienda son los dos escaparates que dedica a los juguetes antiguos. Me pasaría horas mirando tras el cristal, intentando descubrir algo nuevo, alguna rareza que hasta ese momento me hubiera pasado desapercibida. Y si eso me pasa a mí, no quiero ni imaginarme como se pondrian algunas amigas blogueras loquitas por las muñecas... (daros por aludidas Candela, Inma, Geno, Cloti y todas las demás :))

Mi cuñado y Edu, quedaron atónitos con unos sobres sorpresas para niños, de aquellos de cuando eramos pequeños, que solían traer en su interior soldaditos de plástico verde o marrón. Por el contrario a mi cuñada y a mí, nos dio un vuelvo el corazón viendo la cantidad de Nancys, Barriguitas y todo tipo de muñecas, que llenaban un escaparate y que colgaban también de las paredes del mismo. La Nancy con bombachos azules y camisa blanca, es junto con una nancy negra más antigua, las que guardo de mi infancia. Y el armario sobre el que está posada, se lo trajeron a mi hermana Remi un año para reyes, aunque ese, para desgracia de mi hermana, no sabemos que fué de él.







Había cocinitas de hojalata pequeñitas, cacharritos de metal y de porcelana a su misma escala, madelmans, botiquines y canastillas (a 3 €) de las que recuerdo haber tenido una.

También había reproducciones de juguetes de hojalata de los que funcionan a cuerda, que aunque ya no son antiguos, también tienen su encanto. Aunque estos últimos, no llaman tanto mi atención porque tengo una pequeña colección, conseguida hace unos años con algún periódico.
En la puerta del establecimiento estaban expuestos cromos de la palma y antiguas mariquitas.





Para nuestra desgracia por más que hicimos tiempo, y que nos paseamos por delante de sus escaparates, el viernes por la tarde la tienda no abrió sus puertas. Sobra decir que nos fuimos decepcionados por no poder entrar a comprar algo.

Indagando hoy por Internet, encontré una crítica sobre el bazar en cuestión y decían que la señora que lo atiende, es una mujer muy antipática y que si no está de buen humor, con tal de no mover un dedo, si lo que te interesa esta un poco alto o de difícil acceso, te dice que no está en venta. Eso sí, si pasas otro día y tienes la suerte de que la pillas en un buen momento te suele decir todo lo contrario. También dicen que la tienda en general es bastante cara, pero claro, es que lo que vende son todo reliquias, y claro, las cosas de antes por lo general nunca están a buen precio.

No llevábamos cámara de fotos y aunque mi móvil no tiene la mejor cámara, me puse allí como una posesa a sacar fotos de todo. Así que perdonar si no se ven bien, pero al menos podéis haceros una idea de los tesoros que se albergan en el bazar.

Prometo volver otro día, espero encontrarlo abierto, y lo que es más importante, deseo encontrar a su dueña de muy buen humor :)

martes, 7 de abril de 2009

PREMIOS: PASA Y SIRVETE

No se que pasa que cuando me dais premios es cuando más desconectada ando. Siempre tardo en poner ponerlos en mi blog y parece talmente que no me hacen ilusión o que no los agradezco. Pero nada más lejos de la realidad. Me hace muchisima ilusión que os acordeis de mí y que me tengais en cuenta en tan dificiles repartos :)

De mis tres amigos Chema, Bertha y Coilet, me llego el premio "Este blog es una joya"

Sus normas son:

1. exhibir la imagen del sello.
2. poner el enlace de la persona que te lo ha regalado.
3. elegir 10 personas para pasárselo.
4. escribirles un mensaje en su blog para comunicarles el premio.


El premio "Symbelmine", me llego de mano de mis dos amigas Salegna y Kamelucha.


Reglas que debo seguir:

1. Exhibir la imagen del sello.
2. Poner el enlace de la persona que te lo ha regalado.
3. Elegir 10 personas para pasárselo
4. Escribirles un mensaje en su blog para comunicarles el premio.

El premio "Blog Mágico", me lo concedieron mis dos amigas Africa y Angelosa



Las reglas son:

1.- Exhibir la imagen del premio.
2.- Poner el enlace de la persona o personas que te lo ha concedido.
3.- Elegir 15 blogs.
4.- Comunicarselo a los premiados.


He visto que los premios han corrido como la pólvora, y como he sido la última en recogerlos, además de tenerlo muy díficil para escoger entre todos los blogs amigos, estoy convencida de que me voy a repetir en los premiados. Así que, me voy a tomar la licencia de no seguir al pie de la letra, ninguna de las tres reglas que debo de hacer para el reparto de los premios.
Todos y cada uno de los que me leeis y a los que leo y comento, sois candidatos a cualquiera de los tres premios. Si alguno le hace ilusión uno en especial o dos o los tres, que se dé por premiado. Mi blog está abierto y deseoso de entregarlos...solo teneis que pasar y serviros.
Agradezco de nuevo a Chema, Bertha, Coilet, Kamelucha, Salegna, Africa y Angelosa que pensasen en mí durante su reparto.
Muchas gracias de corazón a los siete.

MI VITRINA